La práctica de Tecnología, Medios y Telecomunicaciones (TMT) de Deloitte, destacada firma de consultoría de negocios, anunció hoy sus predicciones para el sector de las telecomunicaciones en 2010. Las búsquedas móviles dominarán la dirección estratégica que seguirá el mercado de los teléfonos inteligentes durante el año que comienza, siendo el sector de las aplicaciones de búsqueda uno de los cinco más apetecidos por los usuarios de teléfonos inteligentes antes de finalizar 2010.
Se proyecta que las llamadas de voz realizadas mediante dispositivos móviles y a través de redes basadas en el protocolo de Internet (redes VoIP, por sus siglas en inglés) evolucionarán de recurso de usuarios de nicho a recurso de usuarios en general, gracias a la disponibilidad de nuevos servicios que combinarán un creciente rango de características basadas en IP y que complementarán los servicios móviles de llamadas de voz, incluyendo múltiples llamadas simultáneas, correos de voz divulgables y conversión de voz a texto. En consecuencia, se espera que para finales de 2010, los servicios VoIP móviles se presten a decenas de millones de usuarios.
Jolyon Barker, líder global de la práctica para la Industria de Tecnología, Medios y Telecomunicaciones de Deloitte, comentó al respecto: “Las predicciones sobre telecomunicaciones para el año 2010 se han trazado esencialmente a partir de las consecuencias que se derivan de los fenómenos de la digitalización y la movilidad de datos. La creciente importancia que han adquirido las actividades móviles de búsqueda deberá generar una fiera competencia entre los diversos proveedores de servicios de búsqueda; no obstante, en el mediano plazo, sólo uno o dos proveedores acapararán el dominio de este sector”.
Simon Kerton-Johnson, socio principal de la práctica de Telecomunicaciones de Deloitte, agregó: “La creciente adopción de servicios VoIP móviles podría ocasionar un aumento fundamental en el volumen de expectativas que los servicios móviles de voz pueden despertar. Los operadores se verán forzados a comprender las implicaciones a corto y mediano plazo que tendrá tal evolución, sin dejar de considerar aquellas compañías que no pertenecen al sector pero que buscan explotar el atractivo que tiene la transmisión de llamadas gratuitas o subsidiadas a diversos dispositivos como un medio idóneo para generar un flujo de mensajes publicitarios. Portales de la talla de Facebook y Yahoo probablemente verán con mejores ojos las aplicaciones VoIP móviles, al comenzar a percibirlas como un medio que promoverá efectivamente el uso de versiones para teléfonos inteligentes de sus sitios virtuales y así generará un mayor grado de lealtad entre sus usuarios”.
Los teléfonos inteligentes se convertirán en teléfonos de búsqueda
A pesar de modestas proyecciones que estiman los ingresos del sector entre mil y dos mil millones de dólares para el año 2010, el mercado de los teléfonos inteligentes se verá dominado este año por los líderes en el desarrollo de aplicaciones de búsquedas móviles. Sin embargo, los proveedores deberán invertir estos montos multiplicados varias veces si desean posicionar estratégicamente sus compañías para explotar futuros flujos de utilidades. Para finales de 2010, las aplicaciones de búsqueda serán uno de los cinco segmentos de aplicaciones más usados en el mercado de los teléfonos inteligentes. Las búsquedas desempeñarán un papel protagónico en las futuras plataformas móviles, que deberán someterse a acuerdos que promuevan la repartición de ingresos como elemento clave para el éxito de los modelos de negocios y que deberán contemplar la generación de subsidios para teléfonos inteligentes financiados tanto por los operadores como por los desarrolladores de plataformas de motores de búsqueda. De otra parte, los desarrolladores deberán ofrecer diversas interfaces de usuario para una amplia variedad de ambientes, tomando en consideración las maneras en que mejor se adaptarán las búsquedas a estas singulares características e implementando además, todas las tecnologías que se requerirán para integrarse y operar a través de un amplio rango de tiendas de aplicaciones.
Las redes VoIP móviles se transformarán en redes sociales
Dado el crecimiento en el número de teléfonos habilitados para Wi-Fi, de sitios de libre acceso (o hotspots) y de servicios de comunicaciones múltiples simultáneas, el año 2010 podría llegar a ser el año de la transformación para el protocolo VoIP (es decir, aquel que contempla la transmisión de llamadas de voz a través de una red basada en Internet) y su difusión mediante teléfonos móviles. En un lapso que abarca los próximos tres años, el mercado de servicios VoIP móviles podrá alcanzar un valor global superior a los US$ 30,000 millones. Canalizados a través de las redes Wi-Fi, los servicios VoIP móviles podrán frenar la demanda de las redes celulares, y los pequeños operadores que pertenecen a mercados en los cuales el generador de la llamada debe pagar podrán presenciar un descenso en los cargos globales por terminación. Las compañías podrán utilizar el atractivo de las llamadas gratuitas para facilitar el flujo de mensajes publicitarios, potenciando así el valor del mercado de los servicios móviles de voz. Si los servicios VoIP móviles se traducen en caídas de ingresos para los operadores, las inversiones destinadas al mantenimiento de redes podrán decaer y poner en peligro el lanzamiento de nuevas generaciones de infraestructura. Portales como Yahoo o Facebook podrán promover las aplicaciones VoIP móviles si canalizan sus esfuerzos hacia el desarrollo de versiones para teléfonos inteligentes de sus sitios virtuales.
Eliminación del cuello de botella: Las tecnologías de telecomunicaciones ayudarán a descongestionar las redes móviles
Con cerca de 600 millones de conexiones móviles de banda ancha, el año 2010 podrá experimentar el equivalente a una congestión de tráfico en las autopistas de transmisiones inalámbricas. Las tecnologías de telecomunicaciones que promueven el perfeccionamiento del desempeño de las redes inalámbricas existentes deberían reportar un crecimiento superior al gasto global en tecnología de la información. Así mismo, las compañías líderes del sector pure-play en esta área deberían disfrutar de un crecimiento interanual cercano al 100%, mientras que las empresas promedio del sector estarían gozando un aumento que oscilaría entre 30 y 40 por ciento. Se cree que los sectores que más se beneficiarán del interés por erradicar los problemas asociados a las congestiones en comunicaciones serán los mercados de hardware y software, incluyendo los segmentos de gestión de políticas y tecnologías de compresión, streaming y caching. Aquellos fabricantes de dispositivos de mano (específicamente de teléfonos inteligentes) que adopten tecnologías tendientes a reducir el uso de redes en relación con sus competidores, disfrutarán de una ventaja sustancial. Sin embargo, si no implementan las acciones pertinentes, dichas compañías se verán obligadas a implementar técnicas tales como escalas de precios basadas en mediciones y gestión de tráfico.
Se acaba la fiebre de los “nueves”: Redefinición y revaloración de la confiabilidad
En 2010, probablemente veremos cómo las empresas desisten de argumentar una confiabilidad de 99.999 por ciento (o “cinco nueves”) para los servicios contratados, optando más bien por determinar niveles de calidad ajustables a cada aplicación o nivel de procesos. Aunque la transición hacia un modelo de “tres nueves” podría considerarse insignificante, la pérdida en calidad podría compensarse con creces, en términos de ahorros. Los esfuerzos por comprender el significado concreto o implícito de los niveles de servicio serán clave en 2010, pues tanto los proveedores de telecomunicaciones como sus clientes probablemente se transarán por unos compromisos de más fácil asimilación. Los ejecutivos responsables del aprovisionamiento de servicios deberán evaluar las implicaciones de los cambios en cualquier servicio, mientras que los departamentos de tecnología de la información y telecomunicaciones deberán revisar constantemente los requerimientos de sus usuarios internos y los niveles de tolerancia ante las suspensiones de operaciones. Por otra parte, los proveedores de servicios deberán buscar constantemente nuevas maneras de reducir sus costos de mantenimiento.
Celebración de contratos: Las soluciones a largo plazo se harán más breves y se multiplicarán
La incertidumbre económica y la disminución generalizada de los niveles de lealtad a las plataformas y proveedores de tecnología reducirán la duración de los contratos futuros. La extensión de tales contratos se verá afectada por el surgimiento de tecnologías sometidas a las exigencias de los consumidores y a la creciente propensión de éstos últimos a cambiar de proveedores, llegando incluso a preferir las compras puntuales de única aplicación. Considerando que los litigios inherentes a incumplimientos contractuales suelen ser onerosos y dispendiosos, tanto proveedores como clientes deberían asegurarse de celebrar contratos lo suficientemente robustos como para resistir los embates asociados a las incertidumbres que rondan una economía en crisis. A su turno, los términos contractuales deberán, o bien ajustarse a duraciones más breves, o bien diseñarse con la flexibilidad inherente necesaria para operar como una serie de contratos de menor duración. Todo contrato es susceptible de sufrir tensiones fundamentales, como las ocasionadas por el antagonismo que surge entre el deseo de los proveedores por incrementar sus márgenes y la imperiosa necesidad de los clientes por reducir sus costos. Por consiguiente, es aconsejable que en vez de medir sus fuerzas, ambas partes opten por cuantificar el valor real que representa el contrato, tanto para el proveedor como para el cliente.
Las líneas de producción serán más ligeras y “verdes”
En 2010, el sector global de las telecomunicaciones centrará esencialmente sus esfuerzos en la reducción de las emisiones de CO2, utilizando el control de costos como común impulsor, tanto en países desarrollados como en vías de desarrollo. Aquellos operadores que desarrollen operaciones tanto fijas como móviles deberán contemplar las ventajas que ofrece la transición del tráfico de datos y voz, de redes fijas a móviles, con el fin de reducir sus costos globales de consumo energético, tomando así mismo en consideración el efecto que tendría la implementación de medidores del uso de banda ancha como medio disuasivo para frenar la utilización excesiva de las redes. La implementación de tecnologías de red más confiables podría traducirse en una merma de las emisiones generadas por los equipos de mantenimiento. Los fabricantes de equipos deberán seguir perfeccionando la eficiencia de las redes, adaptando las innovaciones en eficiencia energética que ostentan los teléfonos móviles a los componentes de red. Por otra parte, los fabricantes de dispositivos y la industria de servicios y productos móviles deberán seguir buscando maneras de disminuir las emisiones, mediante iniciativas como la desactivación automática de los cargadores y la unificación de los estándares para la producción de los mismos. |