Revista 3G
contactenos revista 3g
entretenimiento musica vida ninos ecologia motores tecno viajes deportes farandula cultura empresas cine actualidad
entretenimiento
Con Los informantes e Historia secreta de Costaguana, Juan Gabriel Vásquez se ha situado en unos cinco años como uno de los escritores más importantes de su generación
Juan Gabriel Vásquez en un combate Cuerpo a Cuerpo con sus lecturas

Ahora, al reunir por primera vez sus mejores ensayos, nos presenta otra faceta de su labor literaria: 17 exploraciones que revelan a un lector agudo, original, apasionado; 17 maneras de comprobar que «la lectura de ficción es una droga; el lector de ficciones, un adicto».

 

“La lectura es una actividad para descreídos sociales; el lector, un escéptico social, diríamos —literalmente— un antisocial”, asegura Juan Gabriel Vásquez en El arte de la distorsión, su primera antología de ensayos.

Y agrega: “El pacto de la ficción (por el cual los lectores deciden creer en lo que leerán, incluso a sabiendas de que todo es una gran fabricación) es la cosa más rara que existe. Pero ¿por qué dedicamos entonces nuestro tiempo, como lectores y novelistas, a estos personajes, estos mundos nacidos de algo tan parecido al capricho? Es la pregunta más recorrida que existe, y sin embargo no hay novelista o lector digno de ese nombre que no se la haya hecho alguna vez”.

Vásquez, quien con Los informantes e Historia secreta de Costaguana se ha situado en unos cinco años como uno de los escritores más importantes de su generación, ahora nos presenta otra faceta de su labor literaria: 17 exploraciones que revelan a un lector agudo, original, apasionado. De Joseph Conrad a Julio Ramón Ribeyro, de las verdaderas razones para lanzar la bomba atómica a una vehemente defensa del cuento como género, de los malentendidos alrededor del Quijote a una nueva manera de leer Cien años de soledad: en El arte de la distorsión vemos a un narrador inmerso en un combate cuerpo a cuerpo con sus lecturas.

“La lectura de ficción es una droga; el lector de ficciones, un adicto. Como toda adicción, cualquier intento por explicarla es necesariamente limitado, porque tarde o temprano se topará con el muro de lo irracional. «Leer novelas», dice Philip Roth, «es un placer profundo y singular, una apasionante y misteriosa actividad humana que no necesita más justificación moral o política que el sexo». Yo tenía once años cuando Roth dijo esas palabras; había crecido en un ambiente donde leer novelas era un placer que no exigía ninguna explicación aparente, y la lectura nunca me fue presentada, por fortuna, como algo saludable o provechoso, en el sentido en que son provechosos o saludables el ejercicio o el brócoli. Hoy ha pasado casi un cuarto de siglo, y en este tiempo uno ha constatado sin pánico —está bien: con un poco de pánico— las formas en que la actividad de marras se ha modificado. A los adjetivos apasionante y misteriosa hay que añadir minoritaria, y acaso recurrir a algún adverbio; hay que conceder, sin ningún afán apocalíptico y sin caprichosos lamentos por-el-estado-de-la-cultura, que el interés de estas sociedades por la escritura imaginativa —el laborioso recuento de cosas que nunca ocurrieron a gente que nunca ha existido— se ha visto desplazado a la periferia de sus preocupaciones, al penúltimo escalafón de sus prioridades. La población para la cual el contacto rutinario y sostenido con esas invenciones es parte fundamental e irreemplazable de sus vidas toma cada vez más el cariz de una secta. Y la cuestión que nadie se permite considerar, y menos un escritor de ficciones, es si eso tiene alguna importancia real”, asegura el autor en el prólogo de esta obra.

Juan Gabriel Vásquez nació en Bogotá en 1973. Es autor del libro de relatos Los amantes de Todos los Santos (Alfaguara, 2001) y de dos novelas: Los informantes (Alfaguara, 2004), que fue elegida en Colombia como una de las novelas más importantes de los últimos veinticinco años y ha quedado finalista del Independent Foreign Fiction Prize en el Reino Unido, e Historia secreta de Costaguana (Alfaguara, 2007), que ha obtenido el premio Qwerty a la mejor novela en castellano (Barcelona) y el premio Fundación Libros & Letras (Bogotá). Sus libros se han traducido en Inglaterra, Estados Unidos, Francia, Holanda, Italia, Alemania, Polonia, Israel y Brasil. Ha vivido en París y en las Ardenas belgas, y en 1999 se instaló definitivamente en Barcelona. Ha traducido obras de John Hersey, Victor Hugo y E. M. Forster, entre otros. Su labor periodística también es destacada: Vásquez fue ganador del Premio dePeriodismo Simón Bolívar en el 2007 con el ensayo «El arte de la distorsión». También es autor de una breve biografía de Joseph Conrad, El hombre de ninguna parte.

La crítica ha dicho...

“Historia, imaginación y aventuras en una espléndida novela que narra el desgarro de un ambicioso sueño. Una lúcida y divertida reflexión sobre la Historia y su relación con la gran literatura.” Juan Marsé sobre Historia secreta de Costaguana.

“Una odisea de la infelicidad, el encuentro de dos peculiares viajeros, y una fascinante reflexión, en clave colombiana, sobre la historia del dolor que no tiene historia.” Enrique Vila – Matas sobre Historia secreta de Costaguana.

“Un magnífico y aterrador estudio sobre cómo el pasado puede invadir el presente, y una fascinante revelación de un rincón poco conocido del teatro de la guerra Nazi”. John Banville sobre Los informantes.

“Para cualquiera que haya leído las obras completas de García Márquez y esté a la busca de un nuevo novelista colombiano, Los informantes de Juan Gabriel Vásquez es un descubrimiento emocionante”. Colm Tóibin sobre Los informantes.

“Vásquez demuestra dominio de la técnica y el lenguaje… El examen de las consecuencias que un solo acto puede tener, no sólo para el que lo comete sino también, por efecto dominó, para los demás, nos trae al territorio de Expiación, de Ian McEwan. Su segura construcción narrativa y el vívido retrato de un amplio abanico de personajes construyen un relato extraordinario”. Nick Caistor, de The Guardian, sobre Los informantes.

Los informantes es completamente distinta de cualquier cosa que hayan escrito sus contemporáneos latinoamericanos. Si hay alguna influencia en este escalofriante libro, es la del escritor alemán WG Sebald.” Y luego añade que “merece ser leída no porque su autor haya sido nombrado como parte de un grupo de escritores prometedores, sino porque ha escrito uno de los libros sobresalientes del año”. Angel Gurría-Quintana, de Financial Times.

“Una vuelta de tuerca a la violencia colombiana para mostrarnos su aspecto más insólito y desconocido. Ficción y realidad se entremezclan como nunca en una novela perturbadora y apasionante.” Alfredo Bryce Echenique sobre Los informantes.

“Espléndida.” Javier Cercas sobre Los informantes.

“Vásquez ha creado una estructura novelística perfecta, narrativamente en continuo movimiento […]. Una novela escrita con la fuerza y la convicción de los narradores de talento.” J.A. Masoliver Ródenas, La Vanguardia, Barcelona, sobre Los informantes.

“Los informantes es una de las grandes novelas publicadas el año pasado en castellano (y el 2004 fue un año de novelas extraordinarias). Ningún interesado en la narrativa en castellano podrá permitirse el lujo, a partir de ahora, de no seguir la trayectoria de su autor.” Jordi Carrión, Avui, Barcelona, sobre Los informantes.

“Una de las mejores y más auténticas novelas escritas por un autor colombiano en los últimos tiempos.” Diego Gándara, Qué leer, Barcelona, sobre Los informantes.

 
Home | Terminos de Uso | Contáctenos | Publicidad | Quíenes Somos

Derechos Reservados REVISTA 3G Copyright © 2009 STRATEGIC WEB LTDA.
Prohibida su reproducción total o parcial y su traducción a cualquier idioma sin autorización del titular